A sus 78 años, Elton John sigue dándole candela como siempre. El miércoles pasado, el tipo se presentó en Londres con su nuevo disco junto a la estrella del country, Brandi Carlile, haciendo que to' el mundo se menee. Cerró su show con su clásico 'I'm Still Standing', demostrando que sigue en eso de hacer música nueva y batallando por lo que cree.
El hombre llegó al teatro London Palladium un poco más lento y con la voz no tan potente, pero con la misma energía de siempre. Presentó su nuevo trabajo con Carlile, 'Who believes in angels?'. "Tiene la energía de los que hice en los setenta", dijo el británico en una entrevista que le hizo el actor canadiense Dan Levy. Esto saldrá en un especial de televisión en CBS en Estados Unidos y en ITV en el Reino Unido en abril.
El tipo no se quedó callao sobre la situación global, especialmente con el lío en Estados Unidos. "Se ha puesto feo ahí fuera, pero todo esto también pasará. Si me pronuncio contra gobiernos, ¿qué pasará con el dinero contra el sida? No puedo salir a decir: 'Eres un imbécil'. Tienes que sentarte a negociar y luchar por ello. Incluso si tengo que ir a verle cara a cara, lo haré", soltó, tirándole su puya a Donald Trump.
Con su traje azul, zapatos rosas y sus gafas icónicas -que dice tener "entre 10.000 y 15.000"-, Sir Elton quiso meter en su disco una canción positiva para la comunidad LGTBI, por lo que le pidió a Carlile que le pusiera letra a 'Swing for the fences'.
Aunque él insiste en que "tan solo es un músico" y lo único que puede hacer son canciones "que unan a la gente", la creación de 'Who believes in angels?' no fue fácil. Hubo un momento en que Elton casi tira la toalla, pero no lo hizo "para no dejar tirados a los tres compañeros de viaje".
Elton quiso que este álbum catapultara a Carlile a la fama mundial. "Ella es muy conocida en Estados Unidos pero no tanto en el Reino Unido o en otros países. Quería hacer este disco para estar con la artista y compositora más fantástica pero también que tuviera la publicidad para que el resto del mundo viera lo grande que es", explicó.
Carlile contó que sin Elton John, ella nunca se habría metido en la música. Lo descubrió a los 11 años y desde ahí supo cuál era su camino. Su colaboración nació de una carta que ella le escribió, y él la invitó a Las Vegas, donde se "enamoró" de ella al instante. Han pasado 20 años desde eso, pero hasta ahora no habían trabajado juntos.
Emocionado por tocar con ella en directo, Elton también aprovechó para hablar del amor por sus hijos, Zachary, de 14 años, y Elijah, de 12. "David (Furnish, su marido) dijo: 'Tengamos hijos'. Yo siempre había dicho que no, pero esta vez acepté (...). Y tuvimos dos niños que son los mayores regalos que nunca he tenido. Han cambiado mi vida y la de David, me han dado una nueva perspectiva. Quiero que en mi lápida no ponga nada del jodido 'Crocodile Rock', sino que solo ponga: 'Fue un gran padre'", reflexionó.
El show arrancó con 'Where are the angels' y 'Swing for the fences', y junto a Carlile, se mandaron un repertorio de baladas, rock, country y las piezas pop inmortales al piano como 'Tiny dancer', 'Your song' y la mencionada 'I'm Still Standing'.
Ver todo