Reinaldo Herrera: el pana con clase que llevó 'palante a Carolina Herrera

Oye, te voy a contar algo que pasó con Reinaldo Herrera, un tiguerón del lujo y la moda. Ese era el esposo de Carolina Herrera, la dura de los trapos, y duraron casi 57 años juntos. El hombre se nos fue con 91 años en su casa de Manhattan. Su partida marca el fin de una era, porque junto a Carolina, formaron un dúo que la puso en alta en la sociedad gringa, influyendo más allá de la moda.

Reinaldo venía de una familia de caché en Venezuela, siempre rodeado de lujo y clase. Su pai era el marqués de Torre Casa y su mai, Mimi Herrera Uslar, una escritora famosa en la alta sociedad caraqueña. Creció con los modales de la nobleza europea: fino, diplomático y con presencia.

Le dieron el título de quinto Marqués de la Torre Casa, que viene desde 1784, cuando el Rey Carlos III de España lo otorgó. Pero en el 84 le quitaron el título porque no tenía hijos varones. Aunque perdió el título, su estatus en la elite no cambió.

En el 68, se casó con Carolina Herrera, que en ese tiempo no tenía la fama de ahora. Era solo una joven de la alta sociedad venezolana. Tuvieron dos hijas, Carolina Adriana y Patricia Cristina, que se sumaron a las dos que ella tenía de su primer matrimonio. En 1980, se mudaron pa' Nueva York y se convirtieron en una de las parejas más poderosas de la ciudad, mezclando arte, política y finanzas.

Reinaldo era un tipo elegante y diplomático, y eso se reflejó en su carrera. Era un periodista duro, trabajando para Vanity Fair entrevistando a líderes mundiales como Yasser Arafat y Manuel Noriega. También fue editor y colaborador en revistas como Town & Country.

Pero más allá del periodismo, Reinaldo fue clave en la moda. Trabajó como publicista para marcas de lujo y tenía un corillo de contactos que ayudaron a levantar la imagen de su esposa como una diseñadora influyente. En una entrevista con El País, dijo sin pelos en la lengua: "No siento celos de mi mujer. Carolina no habría triunfado sin mí. Y ella lo sabe y lo dice".

Gracias a su red de panas, Carolina Herrera se codeó con gente como Andy Warhol y Jackie Kennedy, quien después fue una de sus clientas fieles. De la mano de Reinaldo, también surgieron las listas de las mejor vestidas, donde Carolina apareció por primera vez en el 71, reforzando su imagen de sofisticación.

La vida de Reinaldo fue un desfile de eventos sociales y cenas de alto nivel, siempre rodeado de gente importante. Su talento para conectar con la gente adecuada lo hizo clave en cualquier círculo de poder.

Según la revista WWD, el último deseo de Reinaldo es que sus restos sean llevados a Caracas, su tierra natal, después de una misa privada en la iglesia St. Vincent Ferrer de Nueva York.

Ver todo