El 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, un día pa' reconocer la lucha de las mujeres por su espacio en la sociedad y su desarrollo como personas, igualito que los hombres. En América Latina, hay mujeres que están dejando su marca, luchando por sus derechos, cambiando sus comunidades y dándole pa'lante al progreso social, político y cultural.
Desde el activismo hasta la ciencia, el arte y la política, estas mujeres se destacan por su resistencia y determinación pa' superar obstáculos y abrirles camino a las que vienen después.
María Jacinta Pereira Hicret, la primera cacica conocida en Paraguay, rompió tradiciones en su comunidad Sanapaná. Desde que la nombraron cacica en 2008, María ha mostrado que las mujeres indígenas pueden liderar con poder, cambiando la realidad de su pueblo, que siempre fue dirigido por hombres.
Carolina Vásquez, con 40 años, se reinventó después de perder la vista en medio de una crisis personal. Hoy, como directora de la Asociación de Mujeres Ciegas de El Salvador, promueve los derechos de las personas con discapacidad, demostrando que la adversidad no detiene el cambio social.
Bertha Liñán, que coordina el servicio obstétrico del Centro de Salud Santa Julia en Piura, Perú, es todo un ejemplo de fuerza. Durante las emergencias climáticas del 2023, Bertha lideró un equipo que siguió atendiendo a las mujeres, asegurando la salud sexual y reproductiva incluso en tiempos de desastre.
Con solo 29 años, Danna Mina trabaja sin descanso en la Fundación Hüaitoto en Buenaventura, Colombia, ayudando a jóvenes afrodescendientes a convertirse en agentes de paz. Su trabajo está cambiando la vida de cientos de jóvenes en la región.
Jessica Batista, consultora del Proyecto CERF del UNFPA, ha ayudado a miles de mujeres y niñas migrantes que cruzan el Darién, en Panamá. Con su trabajo, Jessica ofrece protección contra la violencia de género, atención psicológica y apoyo en situaciones de emergencia.
Teresa de Jesús Mojica Morga, activista y exdiputada en México, fue clave para que los afromexicanos fueran incluidos en la Constitución. Su trabajo por la visibilidad y los derechos de las comunidades afrodescendientes es un ejemplo de lucha en el país.
Soraya Araújo, trabajadora social en Manaos, Brasil, ofrece refugio y apoyo a mujeres que han sobrevivido a la violencia de género. Con 15 años de experiencia, Soraya demuestra que una red de apoyo adecuada puede ser fundamental para la recuperación de mujeres y niñas que enfrentan violencia.
La ingeniera mexicana Gabriela Salas Cabrera ha logrado integrar el náhuatl al traductor de Google, un paso clave para preservar las lenguas indígenas. Su trabajo con la inteligencia artificial demuestra el poder de la tecnología para amplificar las voces de las comunidades más olvidadas.
Lourdes Barreto, activista de Brasil, ha dedicado su vida a la lucha por los derechos de las trabajadoras del sexo. Como co-fundadora de la Red Brasileña de Prostitutas, su trabajo por la prevención del VIH y la mejora de la calidad de vida de las trabajadoras del sexo la ha convertido en un símbolo de resistencia.
La bióloga Silvana Santos hizo un descubrimiento clave en genética al identificar el síndrome de Spoan en Brasil. Su investigación en enfermedades raras y su contribución a la salud pública han cambiado la vida de miles de personas en comunidades rurales.
La cantante guatemalteca Gaby Moreno, famosa por su voz emotiva y mezcla de géneros musicales, también se destaca por su compromiso social. Aclamada internacionalmente, Gaby es embajadora de Unicef y trabaja incansablemente para mejorar el acceso a la educación en su país.
Katherine Martínez, fundadora de Prepara Familia en Venezuela, lucha por los derechos de los niños y mujeres en situaciones de vulnerabilidad. Su organización ha sido clave para combatir la desnutrición y ofrecer apoyo psicológico y legal a los pacientes más necesitados.
Ruth López, abogada de derechos humanos y asesora de Cristosal, lidera la lucha por la transparencia y la justicia en El Salvador. Su trabajo a favor de la democracia y la protección de los derechos humanos en el país sigue siendo un faro de esperanza.
Rosa Vásquez Espinoza, bióloga química, ha combinado la ciencia y los conocimientos tradicionales de las comunidades indígenas para proteger la biodiversidad de la Amazonía peruana. Su trabajo ha sido crucial para desarrollar proyectos que estudian la flora y fauna únicas de la región.
Cristina Rivera Garza, escritora mexicana que ganó el Premio Pulitzer, usa su pluma para visibilizar la violencia de género y feminicidios en México. A través de su obra "El invencible verano de Liliana", Rivera Garza da voz a las mujeres que han sido víctimas de la violencia en su país.
Fuera de este estudio, si hay una mujer que ha dado la batalla por los derechos de la mujer, esa es la doctora Lilliam Fondeur. Autora del libro "Las hijas de nadie" y de más de 10 publicaciones médicas, Fondeur es ginecóloga y obstetra con especialidad en infertilidad. También tiene maestría en mujer y salud, y en terapia sexual y de parejas. Esta activista ha logrado compaginar su práctica en ginecología con una firme defensa de los derechos de las mujeres, destacándose en este ámbito por su labor incansable en temas como la violencia de género, la salud sexual y reproductiva, y la importancia del empoderamiento femenino. Los medios de comunicación se han convertido en su principal plataforma para difundir su mensaje y promover activamente los derechos reproductivos y sexuales de las mujeres.
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