Oye, oye, mira lo que le pasó a José Miguel Mejía Casado, un pana agricultor de por ahí en Rancho Arriba. Resulta que al hombre lo agarraron con las manos en la masa, transportando 23 troncos de pinos recién cortados sin tener ni un solo permiso ambiental. La gente del SENPA lo paró en seco en el sector Los Quemados, provincia San José de Ocoa.
La Procuraduría para la Defensa del Medio Ambiente y los Recursos Naturales, también conocida como Proedemaren, soltó un comunicado contando el cuento. Dicen que el fiscal Rigoberto Santana del Rosario, quien trabaja en Proedemaren en San Cristóbal, fue el que llevó el caso a la justicia.
Todo el rollo se manejó rápido porque el compadre admitió su falta. Le metieron una multa de 90,000 pesos dominicanos, que según dicen son como nueve salarios mínimos. También le dieron un año de prisión suspendida, o sea que no va preso, pero tiene que portarse bien y seguir las reglas. Esto lo hicieron siguiendo la Ley 64-00 y el Código Procesal Penal.
Además de la multa y la prisión suspendida, José Miguel tiene que ir a una charla sobre cómo cuidar el medio ambiente. Así que ya saben, mi gente, hay que estar claro y no andar talando sin permiso, porque la cosa se pone fea.
Ver todo